
La sutileza es algo que valoro mucho. Leer entre líneas, los dobles sentidos, los anagramas...
Y hay verdaderas declaraciones de inteciones en todos ellos. Desde un cambio de vestuario, un nick de messenger, el rótulo de una camiseta o la letra de una canción. Sólo hay que saber leerlo.
Y no todo el mundo aprendió tan noble técnica, ni mucho menos es capaz de darse cuenta de ello.
Eso tiene un punto encantador, ya que la codificación sigue infranqueable, pero también es desalentador al ver lo simple que pueden llegara ser nuestros interlocutores.
Yo abogo, que no abogado, aunque también, por ello. Hay que enriquecer las formas de comunicarse y evitar la claridad más absoluta, que sólo les sirve a los simples.
Mrgreen

1 comentario:
esto...
yo es que soy de los simples...
se puede codificar un poco solo??? si pongo cara de pavo (más todavía) alguién me lo explicará???
BSS!
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